Manejo de la alimentación
Cuando una vaca entra en la estación de alimentación, el procesador la identifica mediante un transpondedor electrónico que lleva colocado en el cuello. El procesador calcula la ración diaria de todos los animales continuamente, de manera que puede evaluar inmediatamente si la vaca debe comer y cuánto. A continuación, la estación mezcla y dispensa el alimento directamente a la boca de la vaca a una velocidad predeterminada ajustada a su velocidad de ingesta. No se desperdicia alimento, puesto que se dispensa conforme a su velocidad de ingesta.
Rentabilidad de la explotación
Las vacas sanas producen más leche y generan más ingresos. La reducción de la sobrealimentación de las vacas reduce el coste del alimento, puesto que se necesita hasta un 5 % de alimento menos.
Bienestar animal
La planificación del alimento individual asegura que cada vaca reciba la cantidad adecuada de alimento a lo largo de todo el ciclo, aumentando la ingesta de alimento al comienzo de la lactación y reduciéndola al aproximarse al periodo de sequía. La alimentación frecuente mantiene estable el pH del rumen en comparación con la alimentación en la sala de ordeño, puesto que maximiza la ingesta de nutrientes y reduce el riesgo de enfermedades metabólicas.
Medio ambiente
El racionamiento individual ayuda a maximizar la productividad y a evitar la sobrealimentación, así como a reducir el desperdicio de concentrado. A su vez, esto contribuye a mejorar la eficiencia energética y el aprovechamiento global de los recursos.